ROMA – “La historia detrás de una obra de arte mexicana”

Roma ha sido ganadora del Premio del Público en el Festival de Toronto, a la mejor película Internacional en los Premios del Cine Independiente Británico, y por supuesto también se llevó tres galardones en los Premios del Círculo de Críticos de Cine de New York, nominación al Globo de Oro y es una de las candidatas más fuertes a llevarse el Óscar para ser la mejor película extranjera que se entregará en enero del 2019. 

La nueva película de Alfonso Cuarón sigue la vida de una mujer, está fotografiada en blanco y negro, y recurre constantemente al montaje interno. Es una película bastante difícil y contemplativa, pero también para los que somos amantes del arte de la fotografía es totalmente una obra maestra. Cuarón nos dice que la cinta busca homenajear a las mujeres de su vida y, por ello, se centra en dos personajes: La matriarca de una familia de clase “alta” en el México de los años 70’s y su “nana”, los dos pilares más grande e influyentes para su educación. Muchos sabemos que esta cinta es un agradecimiento a estas dos grandes mujeres, que en la vida real representan a su madre y a la señora que se dedico a cuidarlo a él y a sus hermanos cuando eran niños.  

La protagonista de esta cinta, es Yalitzia Aparicio, una mujer proveniente de la minoría indígena Mixteca que se ha ganado también los aplausos de la crítica, y los corazones de mucha gente, por su estelar actuación y que, del cine, pasó a ser la más reciente portada de la revista Vogue para México. Un hecho inédito y muy impresionante, nos refleja la vida real de las mujeres indígenas. Es curiosa la historia de cómo llego a ser quien es, una total coincidencia donde ella solo se dedicaba a estudiar de día y trabajar de noche. Un día decide asistir al llamado que se en la comunidad de Tlaxiaco, motivada por su hermana, sin imaginar lo que pasaría, pronto dejaría atrás su camino como profesora de preescolar para arriesgar todo y al mismo tiempo, comenzaba el sueño que nunca imaginó. Estaba por encarnar al personaje primordial de la película más personal de Alfonso Cuarón.

Su objetivo fue mostrarnos y regresarnos a aquellos años donde todo era diferente, había otras costumbres, educación, la cotidianidad y la rutina de esta gente. La cámara siempre se centra en un personaje al que sigue y lo esconde detrás de ventanas, puertas u objetos generando así un constante lenguaje y dinamismo gracias a la cantidad de reencuadres que puede haber en un solo plano. Cada uno de los detalles de las escenas son sumamente delicados, nunca se olvida de la poesía, el arte de contemplar cada uno de los cuadros, muestra la situación llegando, por ejemplo, a encontrar algún tipo de “belleza” hasta en el acto de recoger las heces de un perro. Refleja situaciones que fueron un parteaguas en nuestro país de una manera sutil. Será un poco complicado que el público fuera del país, incluso los que no fueron “chilangos” en ese entonces, valoren esa riqueza de elementos y que realmente entiendan el trasfondo de muchas de las cosas que aquí se reflejan. Esta película sin duda alguna puede abrir un debate enorme entre los pros y los contras de todas las opiniones de los que hemos tenido la dicha de verla. 

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